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martes, 3 de agosto de 2010

Domingo 11 de julio de 2011. Desde Edimburgo a la final del campeonato del mundo

           Tenemos hasta las 13 horas para echar un último vistazo a Edimburgo, hacer algunas compras y una última intentona al callejón de Mary Kings Close pero estaba completo por supuesto, un paseo por uno de los parques y la subida al castillo por un sendero que sube por la parte trasera de la montaña, por la mañana hemos abandonado el apartamento y hemos dejado el equipaje en la agencia para no ir cargados con él, lo recogemos y tomamos un autobús que va hasta el aeropuerto y que se coge en North Bridge. http://www.flybybus.com/ Decimos adiós a la bonita ciudad de Edimburgo y a Escocia, a un recorrido de once días por centro y norte del país que nos ha llevado por antiguos pueblos y castillos, cementerios fascinantes y zonas bastante deshabitadas de las Highland. El vuelo parte con una hora de retraso, llegamos a España casi en el descanso de la final del mundial, nos vamos enseguida hasta el pueblo de Barajas, entramos en un bar donde la mayoría viste con la roja animando a la selección y donde disfrutamos al final de la victoria que nos ha hecho Campeones del Mundo. Cruzamos Madrid por la M-40 totalmente solitaria, la gente estaba en casa viendo el partido, sobre las 2:30 horas arribamos a Mérida.

Sábado 10 de julio de 2010. Edimburgo

             A pesar de tener todo el ambiente de Edimburgo en la Royal Mile la noche no ha sido muy movida y desde mi habitación no se ha escuchado ruido en exceso por lo que hemos podido dormir perfectamente. A primera hora llueve con cierta intensidad, hoy toca visitar el castillo de Edimburgo al final de nuestra calle, la Royal Mile o milla real se le llama a la High street y va desde el Palacio hasta el castillo situado en la parte alta, aunque antes de entrar pasamos entre las gradas colocadas para el festival de agosto de Edimburgo. Aprovechamos la tarjeta Explorer para entrar, nos separamos en tres grupos para quedar al final de la visita, merece la pena recorrer sus murallas, salones reales, estancias, la iglesia situada en su interior y bajar a las mazmorras, acondicionadas con luces y sonidos como si en realidad se encontraran aún los presos. Al salir coincidimos con Gema y Carlos, María y Antonio les queda parte del recorrido, los cuatro bajamos hasta un mercadillo donde probamos hamburguesa de búfalo y cochinillo asado desmigado que te ponían entre pan y pan como si fuera un bocadillo además te daban un trozo de corteza del cerdo para acompañar. Llegamos a Princess Street calle donde se encuentran la mayoría de las tiendas ya en la zona más moderna, por North Bridge llegamos de nuevo al centro donde tomamos una cerveza en una bulliciosa cervecería, donde coincidimos de nuevo los seis, recorremos las calles de Edimburgo sus bonitos rincones, entramos en The Hub, una iglesia reconvertida en pub, intentamos entrar en los callejones de Mary Kings Close pero estaba completo hasta el día siguiente, deberíamos haber reservado con más antelación, son callejones situados bajo la Royal Mile, decorados y conservados como hace 300 años, con personajes ataviados a la época, una pena, era algo que me hubiera gustado conocer. Paramos a comer en Maggie Dickson’s Pub donde hay gran cantidad de banderas españolas preparado para la gran final de mañana entre Holanda y España. Por la tarde Marisa y yo nos quedamos a descansar en el apartamento, el resto del grupo salió a seguir recorriendo la parte de la ciudad que les quedaba por ver. Por la noche volvimos a la zona mas moderna donde hay una calle peatonal George Street bastante larga con bastantes bares y restaurante y con buen ambiente, al final de la calle entramos en un antiguo bar donde hacía un calor insoportable, pero que cenamos bastante bien, atendidos por una chica española que trabajaba de camarera. Un paseo para bajar la comida hasta retornar al apartamento.

Viernes 9 de julio de 2010 De vuelta a Edimburgo

             Hoy no hemos concertado el desayuno, tenemos material para comer que compramos en días anteriores, así que lo hemos preparado en la cocina y hemos desayunado en el comedor, cuando hemos terminado hemos cargado la Vito y nos despedimos de Carbisdale, un paraíso y un deleite para el que no ha dormido nunca en un castillo (con fantasma), ahora nos vamos a Edimburgo donde remataremos el viaje. Para salir de Culrain, tomamos la pista asfaltada que enlaza con la A-836 hasta enlazar con la A-9, tomar al sur, cruzar Inverness y enseguida tomar un desvío por la B-9006 que en pocos kilómetros nos lleva hasta Culloden donde se celebró la batalla de Culloden en cuya batalla las tropas Jacobitas, la mayoría de clanes de las Highland se enfrentaron a los británicos de la casa de Hanover, los escoceses fueron masacrados, por el ejercito británico liderado por el duque de Cumberland y al que se le llamó a partir de la batalla como Cumberland “el Carnicero”. Recorremos el campo donde hay monumentos en piedra donde estaban situados los clanes, hay un Memorial de la Batalla y una cabaña típica de la época, en el centro de visitantes se pueden conocer más detalles de dicha batalla. Volvemos a la A-9 descendiendo al sureste hasta llegar a la autovía M-90, cruzar el Forth Road Bridge y entrar en Edimburgo, tenemos un apartamento alquilado por dos días, reservado por Carlos, www.apts-edinburgh.co.uk/ y se encuentra situado frente a la catedral en la misma High street, la calle principal de la vieja Edimburgo, Carlos y Gema se van a entregar la furgoneta a las afueras de la ciudad y han decidido volver andando, el resto nos hemos quedado con el equipaje en una calle cercana y subirlo al apartamento, hay una bonita vista desde nuestra ventana de la catedral de St. Giles y del bullicio de la calle. Utilizamos el tiempo justo para dejar el equipaje, un poco de aseo y salimos a patear: El Sottish Parliement de arquitectura moderna merece la pena aunque hay opiniones sobre el contracte con la ciudad antigua, el Palace of Holyrood que solo pudimos verlo por fuera por haber visitas reales, subimos por Regent Road dejando el parque Carlton a la derecha volviendo a la calle principal por North Bridge donde habíamos quedado con Gema y Carlos, visitamos la catedral de St. Giles con sus preciosas vidrieras y un bonito órgano Rieger. Cuando Gema y Carlos están preparados bajamos a cenar en el restaurante Whiski en la Royal Mile a pocos metros del apartamento, hay música en directo aunque nosotros terminamos antes de que comiencen a tocar, el grupo está cansado del trote de todo el día y de los días anteriores, Carlos y yo decidimos salir a dar una vuelta y escuchar un poco de música, nos vamos a Cockburn st. Hay un bar repleto donde tocan dos músicos canciones escocesas hay buen ambiente y tomamos unas pintas, luego vamos al Pub Bank hotel donde hay un músico tocando canciones clásicas, pedimos unas pintas que luego resultaron ser sidras (fallo de lujo) la cambiamos por cerveza de verdad y desde aquí a la cama.

Jueves 8 de julio de 2010 A invadir el norte de las Highlands

        No he dormido bien, me he levantado temprano y me he ido a correr por una ruta creada para caminar por los alrededores del castillo de Carbisdale, un recorrido con bastantes subidas y bajadas que hace que el corazón se ponga a 160 por hora en algunas zonas del recorrido, una buena ducha y llego para bajar a desayunar con el grupo, hemos contratado el desayuno esta mañana, pero es un poco desorganizado y caótico a pesar de pagar alrededor de 5 libras por desayuno. Ya nos espera la Vito en el aparcamiento, siempre está allí cuando se la necesita y no se queja a pesar de las millas que estamos recorriendo. Cogemos la pista asfaltada para volver a la A-836, girar a la derecha y cruzar el Bonar Bridge, seguimos por ella unos kilómetros hasta el desvío de la A-837 que tomamos a la derecha, carretera con passing place para divertirnos, intensos páramos desarbolados muy deshabitados cruzamos con algunos camiones cargados de troncos, culpables en gran medida de esta desforestación. Al llegar a Ledmore, la carretera se desdobla, tomamos a la izquierda siguiendo la A-835, al llegar a Knockan hacemos una parada para disfrutar de estos desolados territorios, la cumbre del Cul Mor tapada por la niebla, es el más elevado de la zona, aunque el Suilven es precioso, un pico que anima a subirlo. Siguiendo la A-835 llegamos a Ullapool en la costa Oeste junto al Loch Broom, bonito pueblo pesquero creado para la pesca del arenque, con buenas tiendas para comprar y equiparse en las practicas de los diferentes deportes de la zona: pesca, senderismo etc. Hacemos el recorrido y compramos provisiones en un supermercado además de algunos regalos antes de partir, y lo hacemos volviendo por la A-835 hasta Drumrunie desde donde sale una estrecha carretera entre los montes de Coigach y Assynt dejando el Cul Mor y el Cul Beg a la derecha así como el fotogénico Suilven y a la izquierda el Beni Mor. La carreterilla sigue por el valle, deja a la izquierda el Loch Largan y el parking para la ascensión al Suilven (Este pico lo dejaré para la próxima vez), esta es una de las zonas más salvajes y solitarias, de lo más bonito del recorrido, tomamos un desvío a la derecha que se dirige a Lochinver bordeando el litoral, se van viendo ovejas orejonas y se dejan de ver las de cabeza negra, un grupo de vacas se interpone en el camino y no están acostumbradas a moverse, el camino se estrecha cada vez más, hay zonas donde no pueden pasar auto caravanas donde la carretera casi se mete en el agua. Al llegar a Lochimber tomamos la B-869 siempre bordeando la costa, todo muy deshabitado excepto al llegar a Clachtoll donde hay una zona de surf con algunas viviendas y un camping, hacemos una parada y recorremos la zona, hace mucho viento y los surfistas están disfrutando, seguimos por la B-869 y tomamos un desvío a la izquierda que va hasta el faro de la Punta de Stoer, hay un paseo de tres kilómetros para ver un monolito en la costa denominado Old Man de Stoer, paramos en un aparcamiento junto al faro, Carlos y Gema deciden ir caminando hasta el monolito, pienso que es un poco tarde, el resto del grupo nos ponemos a comer en el parking, al poco llegan Carlos y Gema, el tiempo lo tenemos un poco justo. Después de comer, seguimos la ruta, la B-869 desemboca en la A-894 y seguimos al norte, a la altura del puente de Laxford, tomamos la A-838, la soledad nos acompaña, entramos en un precioso valle, dejamos el Ganu Mor a la derecha en la región de North West Sutherland, kilómetros de carretera sin habitar hasta llegar al golfo de Durness en el norte de Escocia, enseguida entramos en Durness, bonita playa aunque el pueblo en sí no tenga nada, hay un camping para caravanas, hacemos un pequeño recorrido y pisamos sus playas de blanca y fina arena, hay gente jugando en ella aunque nadie se atreve a meterse en el mar. A un par de kilómetros de Durness se encuentra la cueva de Smoo, es una cueva caliza, situada en la base de un acantilado que se puede visitar, es posible penetrar algo más en barca, tiene una cascada en su interior, hacemos un recorrido circular para ver la cueva. Se va haciendo tarde y estamos lejos del Castillo de Carbisdale, cogemos la Vito y volvemos sobre nuestros pasos hasta Laxford Bridge, desde el puente seguimos por la A-838 por el centro de las Highland, entre lagos y zonas boscosas donde a menudo se pueden ver ciervos a ambos lados de la carretera, a la altura del Loch Shin la A-838 desemboca en la A-836 cruzamos de nuevo el puente Bonar y giramos a la derecha a tomar la pista asfaltada que nos lleva hasta el castillo, nuestro alojamiento. Ya en Carbisdale, Carlos prepara unos macarrones en pocos minutos, junto a una botella de vino, cenamos y enseguida nos vamos a dormir.

Miercoles 7 de julio de 2010 Desde Fort William hasta el castillo de Carbisdale

           Después del desayuno nos despedimos de este magnífico B&B que Carlos reservó con buen criterio, hoy cambiamos de aires y nos vamos al norte así que tomamos la conocida A-82, pero antes vemos en la estación de ferrocarril de Fort William el Jacobite, un tren turístico que circula entre Fort William y Mallaig, famoso por ser el tren sobre el viaducto de la película de Harry Potter, hacemos algunas fotos y nos subimos a los coches, también a la locomotora de vapor donde hablamos con maquinista y fogonero. Atravesamos Fort William y nos desviamos por la B-8004 para llegar en pocos metros hasta el castillo de Inverlochy, bastante en ruinas pero muy bien situado en el codo del lago Eil. Volvemos a la A-82 para seguir por ella paralelos al Loch Lochy, este lago se va estrechando cada vez más hasta un punto en que se convierte en canal a la altura del Puente de Oich donde hacemos una parada, aquí se construyó un canal artificial, el “Caledonian Canal” para unir el Loch Lochy con el Loch Ness, con un puente giratorio para el paso de barcos entre un lago y otro en la cabecera del Lochy. Más adelante llegamos a Fort Augustus en la parte más meridional del Lago Ness, zona más turística con tiendas y restaurantes, aquí llega el canal Caledoniano a un nivel más elevado y por varias exclusas, los barcos son descendidos hasta el lago Ness. Un gaitero toca canciones populares, habla un poco el español, pertenece al clan MacGregor según nos cuenta, le pregunto si lleva calzoncillos bajo la falda y dice que es un secreto. Vemos las tiendas y hacemos alguna compra, un poco de música escocesa para llevar en la furgoneta. Seguimos subiendo al norte por la A-82, a la derecha el lago Ness, a quince minutos de Fort Augustus se produce un accidente y nos cortan la carretera, se prevé que para dos horas, así que damos la vuelta, volvemos a Fort Augustus y tomamos la B-862 que asciende por el otro lado del lago por lo que el Ness lo llevamos ahora a la izquierda, al llegar a un desdoblamiento de la carretera vemos anunciadas las Foyers Falls unas cascadas cercanas a la villa de Foyers, en la B-852. Aparcamos y tomamos el sendero que desciende hasta el salto de agua, es un pequeño paseo que nos sirve para estirar un poco las piernas, llegamos al lugar donde hay un mirador y hacemos algunas fotos, luego seguimos por la B-852 por la orilla del lago Ness, a la izquierda y en la otra vertiente el castillo de Urquhart que íbamos a visitar si hubiésemos seguido por la A-82. Poco a poco el lago Ness se va estrechando para continuar el canal Caledoniano hasta Inverness y mar abierto en el Moray Firth. Llegamos a Inverness, capital de las Highland, aparcamos y nos vamos a comer, lo hacemos en un italiano Bella Italia www.bellaitalia.co.uk/location/inverness bien por cierto aunque nos la clavaron en la cerveza, unos botellones de 660 cl. de cerveza italiana “birra Moretti”. Después de comer nos separamos para recorrer a pie Inverness, cada oveja con su pareja, primero el castillo, sus calles de tiendas y al final las antiguas galerías Victorian Market http://www.invernessvictorianmarket.com// , a la hora de la quedada volvemos al coche y cogemos la A-9 para seguir al norte, cruzamos el puente sobre el Moray Firth, atravesamos la isla Negra y cruzamos un nuevo gran puente, esta vez sobre el Cromarty Firth, al pasar Tain abandonamos la A-9 para tomar la A-836, ahora llevamos el ferrocarril al lado, poco antes de cruzar el puente Bonar, nos sale una pista alquitranada y ya señalizada que se dirige a Culrain y al Castillo de Carbisdale http://www.carbisdale.org/ que es donde vamos a dormir, es impresionante, el castillo tiene 365 ventanas y está convertido en albergue de la red de albergues europeos. El problema es que nos instalan en la habitación 108, yo creo que era la habitación donde se ocultaba el fantasma, en lo alto de la torre del castillo, es una habitación para los seis con los baños y duchas en el pasillo, enseguida busco la sala de televisión, juega España con Alemania para el mundial y no doy con ella, cuando la encuentro veo que hay bastantes españoles con las camisetas rojas viendo el partido y que al final ganamos por 1-0, ya estamos en la final. Al finalizar el partido preparamos la cena en la gran cocina comunitaria para comer en el comedor situado frente a ella, después un corto paseo por el patio del castillo y nos subimos a la torre a dormir.

Martes de 6 de julio de 2010 Una visita a Ben Nevis, lo mas elevado de las Islas Britanicas

            Al finalizar el gran desayuno, al que me estoy acostumbrando, plato principal, normalmente el salmón ahumado con los huevos revueltos, unas tostadas con mantequilla y mermelada, un par de cafés, zumo y algún muffin (especie de madalenas con bolitas de chocolate o arándanos), salimos con las pilas cargadas hasta la cena, aunque en medio del día también cae algo. Hoy Carlos y yo vamos a subir al Ben Nevis, es el pico más elevado de Escocia y de las islas británicas (1.344 m.) no es muy alto pero subes casi desde el nivel del mar o sea unos 1.300 m. de ascensión y el día está como siempre, ahora llueve y a los diez minutos también. Cogemos la Vito y en una de las rotondas por donde circula la A-82 y casi en el casco urbano de Fort William, parte una carreterilla estrecha que llega al centro de visitantes de Ben Nevis, hay bastante gente y a pesar de la lluvia no se echan atrás. El resto del grupo se va a visitar Glasgow y a comer por allí. Carlos y yo atravesamos el río que pasa por el centro de visitantes, y lo hacemos por una pasarela de madera para tomar un sendero a la derecha que comienza a ascender al principio suavemente para inclinarse poco a poco ascendiendo por una especie de escalones de piedra, el cielo claro al principio pero enseguida se echa la niebla, y entre la niebla y la lluvia llegamos hasta el pequeño lago situado a la izquierda, pasamos muy cerca de él pero es imposible verlo. Corre el viento y la subida comienza a hacerse dura aunque nosotros vamos adelantando gente que va en peores condiciones. Pasando el lago el camino asciende en zigzag por una gran pedrera, en los últimos metros algunos neveros aguantan las temperaturas del verano, casi no se ve nada y en dos horas y treinta y cinco minutos nos plantamos en la cima, algunas fotos y unos minutos para comer algo y reponer aunque ya digo que con estos desayunos es imposible venirse abajo. No nos ha sido posible disfrutar de las vistas que debe de haber desde arriba pero eso ocurre nueve de cada diez veces así que comenzamos a descender, por la pedrera comienza a clarear y podemos ver el lago que no pudimos ver en el ascenso y de vistas fascinantes que son posibles de ver al estar las nubes más altas. En dos horas y quince minutos llegamos hasta el albergue del Ben Nevis, compramos una coca cola en la máquina del albergue y seguimos el sendero que sigue el río y que nos lleva de nuevo al centro de visitantes, aunque haciendo una parada junto al río para lavarnos y quitarnos las telarañas, en una de las mesas de la zona de recreo, comemos, vuelve a llover queriendo estropear la comida pero ya no le hacemos mucho caso al agua, como dicen los escoceses “hay que saber disfrutar de Escocia con la lluvia”. Caminando, nos vamos hacia Fort William, por la calle principal, decidimos parar a tomar una cerveza, lo hacemos en la cervecería Ben Nevis donde tomamos un par de pintas, la cervecería es un poco seria así que decidimos cambiar a otra, y acertamos, no recuerdo el nombre pero tenía un cerdo como símbolo y que se encontraba frente a la anterior, aquí probamos varias clases de cervezas, al final nos dio la hora de la cena y pedimos un par de platos, como no acompañados de un par de pintas. A última hora de la tarde volvimos a Torlinnhe, también caminando, poco después llegó el resto del grupo, lo habían pasado bien en Glasgow, aunque hicieron un montón de kilómetros con la Vito, nos contamos como nos fue el día y a dormir.

Lunes 5 de julio de 2010. A patear el valle (Glen) Coe

             Otro buen desayuno en Torlinnhe, nos tratan muy bien aquí, vuelve a estar nublado y hoy queremos hacer una ruta por Glen Coe, nos acercamos al centro de visitantes, situado al sur en la A-82 pasando el pueblo de Glencoe, muy bien organizado aunque te cobran por todo, la señora de información nos orienta, no con muchas ganas, sobre algunas zonas del valle, compramos un mapa (9,95 libras) y nos volvemos a la Vito, seguimos la A-82 y paramos en un pequeño parking en la desembocadura del valle Allt Lairig Eilde, llueve y solo vamos a caminar Carlos y yo, el resto del grupo van a recorrer los pueblos de la zona. Hay un grupo organizado junto a nosotros que parten por el valle unos minutos antes, nos despedimos y partimos, al principio el camino bien, al poco tiempo se desdobla y el grupo organizado se va a la izquierda ascendiendo a un collado en la cresta Buachaille Etive Beag, nosotros a la derecha a cruzar el río, pero hay un problema, viene muy crecido debido a las últimas lluvias, ascendemos por el valle por el margen derecho del río, sin camino y con terreno muy encharcado que enseguida nos empapa los pies pero el camino vuelve a cruzar al margen derecho donde volvemos a seguirlo hasta el alto del valle situado en el Lairig Eilde, descendemos por el otro valle siguiendo ahora la rivera derecha del Alt Lairig Eilde intentando pasar por algún lado el río que nos resulta imposible, es zona con muchas caídas y por los lugares donde podemos descalzarnos corremos el riesgo que la fuerza del agua nos arrastre, queremos volver al valle Glen Coe siguiendo el río Coupall pero nos es imposible entrar en el valle, llegamos a una pista asfaltada con los típicos passing place y retornamos por ella siguiendo la rivera derecha del río Etive. Un bonito río con unos preciosos paisajes, bastante embravecido, muy apto para los valientes del kayak, poco antes de llegar a la A-82 vemos la Vito que se acerca, previamente avisada por teléfono ya que no era el lugar de llegada prevista. Nos apartamos un poco y nos ponemos a comer, utilizando el portón trasero de la Vito para protegernos de la lluvia. El resto del grupo ha estado en el pueblo de Glencoe donde Gema cambió las muletas por bastones de montaña. Terminada la comida, volvemos atrás por la A-82, llegamos a Glencoe y tomamos la B-863 que rodea el Loch Leven, nos dirigimos a Kinlochleven situado al este del lago. El pueblo no tiene mucho de interés èro paisajisticamente, bien situado, unos bonitos paseos por los alrededores del pueblo, Gema estrena sus bastones y después de tomar un café seguimos un tramo del West Highland Way, el sendero que recorre todo el oeste de las Hihgland entre Glasgow e Inverness. Por la tarde regresamos a Torlinnhe, una buena ducha y nos vamos a Fort William a cenar, lo hacemos en la pizzería Stables no es recomendable por mi parte así que no pongo su web, ya que encontré un tornillo en mi pizza y tan siquiera se disculparon y yo no estoy falto de hierro, después de la cena volvimos a por la furgoneta y a Torlinnhe.